C.T.E. "Jesús Obrero"

Más de 50 años formando técnicos de calidad.

domingo, 8 de mayo de 2016

Tres reglas para ser disciplinado

miércoles, 4 de mayo de 2016

“WARMA KUYAY”

“WARMA KUYAY”
(Amor de niño)



Noche de luna en la quebrada de Viseca.
Pobre palomita, por donde has venido, buscando la arena, por Dios, por los suelos.
-¡Justina! ¡Ay, Justina!
En un terso lago canta la gaviota, memorias me deja de gratos recuerdos.
-¡Justinay, te pareces a las torcazas de Sauciyok’!
-¡Déjame, niño, anda donde tus señoritas!
-¿Y el kutu? ¡Al Kutu le quieres, su cara de sapo te gusta!
-¡Déjame, niño Ernesto! Feo, pero soy buen laceador de vaquellas y hago temblar a los novillos de cada zurriago. Por eso Justina me quiere.
La cholita se rió, mirando al Kutu; sus ojos chispeantes como dos luceros.
-¡Ay Justinacha!
-¡Zonzo, niño zonzo! –habló Gregoria, la cocinera.
Caledonia, Pedrucha, Manuela, Anitacha… soltaron la risa, gritaron a carcajadas.
-¡Niño zonzo!
Se agarraron de las manos y empezaron a bailar en ronda, con la musiquita de Julio el charanguero. Se volteaban a ratos, para mirarme, y reían. Yo me quedé fuera del círculo, avergonzado, vencido para siempre.
Me fui hacia el molino viejo; el blanqueo de la pared parecía moverse, como las nubes que correteaban en las laderas de “Chawala”. Los eucaliptos de la huerta sonaban con ruido largo e intenso: sus sombras se tendían hasta el otro lado del río. Llegué al pie del molino, subí a la pared más alta y miré desde allí la cabeza del “Chawala”: el cerro, medio negro, recto, amenazaba caerse sobre los alfalfares de la hacienda. Daba miedo por las noches; los indios nunca lo miraban a esas horas y en las noches claras conversaban siempre dando la espalda al cerro.
-¡Si te cayeras de pecho, tayta “Chawala”, nos moriríamos todos!
Al medio del Witron Justina empezó otro canto:
Flor de mayo, flor de mayo,
flor de mayo, primavera,
por qué no te libertaste
de esa tu falsa prisionera.
Los cholos se habían parado en círculo y Justina cantaba al medio. En el patio inmenso, inmóviles sobre el empedrado, los indios se veían como estacas de tender cueros.
Los indios volvieron a zapatear en ronda. El charanguero daba vueltas alrededor del círculo, dando ánimo, gritando como porto enamorado. Una paca-paca empezó a silbar desde un sauce que cabeceaba a la orilla del río; la voz del pájaro maldecido daba miedo. El charanguero corrió hasta el cerco del patio y lanzó pedradas al sauce; todos los cholos le siguieron. Al poco rato el pájaro voló y fue a posarse sobre los duraznales de la huerta; los cholos iban a perseguirle, pero don Froylán apareció en la puerta del Witron.
-¡Largo! ¡A dormir!
Los cholos se fueron en tropa hacia la tranca del corral; el Kutu se quedó solo en el patio.
-¡A ese le quiere!
Los indios de don Froylán se perdieron en la puerta del caserío de la hacienda y don Froylán entró al patio tras de ellos.
-¡Niño Ernesto! –llamó el Kutu.
Me bajé al suelo de un salto y corrí hacia él.
 -Vamos, niño.
 Subimos al callejón por el lavadero de metal que iba desmoronándose en un ángulo del Witrón; sobre el lavadero había un tubo inmenso de fierro y varias ruedas, enmohecidas, que fueron de las minas del padre de don Froylán.
Kutu no habló nada hasta llegar a la casa de arriba.
La hacienda era de don Froylán y de mi tío; y el resto de la gente fueron al escarbe de papas y dormían en la chacra, a dos leguas de la hacienda.
Subimos las gradas, sin mirarnos siquiera, entramos al corredor, y tendimos allí nuestras camas para dormir alumbrados por la luna. El Kutu se echó callado; estaba triste y molesto. Yo me senté al lado del cholo.
-¡Kutu! ¿Te ha despachado Justina?
-¡Don Froylán le ha abusado, niño Ernesto!
-¡Mentira, Kutu, mentira!
-¡Ayer no más le ha forzado; en la toma de agua, cuando fue a bañarse con los niños!
-¡Mentira, Kutullay, mentira!
Me abracé al cuello del cholo. Sentí miedo; mi corazón parecía rajarse, me golpeaba. Empecé a llorar, como si hubiera estado solo, abandonado en esa quebrada oscura.
-¡Déjate, niño! Yo, pues, soy “endio”, no puedo con el patrón. Otra vez, cuando seas “abogau”, vas a fregar a don Froylán.
Me levantó como a un becerro tierno y me echó sobre mi catre.
-¡Duérmete, niño! Ahora le voy a hablar a Justina para que te quiera. Te vas a dormir otro día con ella ¿quieres, niño? ¿Acaso? Justina tiene corazón para ti, pero eres muchacho todavía; tienes miedo porque eres niño.
Me arrodillé sobre la cama, miré al “Chawala” que parecía terrible y fúnebre en el silencio de la noche.
-¡Kutu, cuando sea grande voy a matar a don Froylán!
-¡Eso sí, niño Ernesto! ¡Eso sí, mak’tasu!
La voz gruesa del cholo sonó en el corredor como maullido del león que entraba hasta el caserío en busca de chanchos. Kutu se paró; estaba alegre, como si hubiera tumbado al puma ladrón.
-Mañana llega el patrón. Mejor esta noche vemos a Justina. El patrón seguro te hace dormir en su cuarto. Que se entre la luna para ir.
Su alegría me dio rabia.
-¿Y por qué no matas a don Froylán? Mátale con tu honda, Kutu desde el frente del río, como si fuera puma ladrón.
-¡Sus hijitos, niño!  ¡Son nueve! Pero cuando seas abogau ya estarán grandes.
-¡Mentira, Kutu, mentira! ¡Tienes miedo como mujer!
-No sabes nada niño. ¿Acaso no he visto? Tienes pena de los becerritos, pero a los hombres no los quieres.
-¡Don Froylán! ¡Es malo! ¡Los que tienen hacienda son malos hacen llorar a los indios como tú; se llevan las vaquitas de los otros, o las matan de hambre en su corral! ¡Kutu, don Froylán es peor que toro bravo! ¡Mátale, no más, Kutucha, aunque sea con galga, en el barranco de Capitana.
-¡Endio no puedes niño! ¡Endio no puede!
¡Era cobarde! Tumbaba a los padrillos cerriles, hacía temblar a los potros, rajaba a látigos el lomo de los aradores, hondeaba desde lejos a las vaquillas de los potros cholos cuando encontraba a los potreros de mi tío, pero era cobarde. ¡Indio perdido!
Lo miré de cerca; su nariz aplastada, sus ojos casi oblicuos, sus labios delgados, ennegrecidos por la coca. ¡A este le quiere! Y ella era bonita, su cara rosada siempre estaba limpia, sus ojos negros quemaban, no era como las otras cholas, sus pestañas eran largas, su boca llamaba al amor y no me dejaba dormir. A los catorce años yo la quería; sus pechitos parecían limones grandes, y me desesperaban. Pero ella era de Kutu, desde tiempo; de este cholo con cara de sapo. Pensaba en eso y mi pena se parecía mucho a la muerte. ¿Y ahora? Don Froylán la había forzado.
-¡Mentira, Kutu! ¡Ella misma, seguro ella misma!
Un chorro de lágrimas saltó de mis ojos. Otra vez el corazón me sacudía, como si tuviera más fuerza que todo mi cuerpo.
-¡Kutu! Mejor la mataremos los dos a ella ¿quieres?
El indio se asustó. Me agarró la frente; estaba húmeda de sudor.
-¡Verdad! Así quieren los mistis.
-Llévame donde Justina, Kutu! Eres mujer, no sirves para ella. ¡Déjala!
-¡Cómo no, niño, para ti voy a dejar, para ti solito¡. Mira en Weyrala se está apagando la luna.
Los cerros ennegrecieron rápidamente, las estrellitas saltaron de todas partes del cielo; el viento silbaba en la oscuridad, golpeándose sobre los duraznales y eucaliptos de la huerta; más abajo, en el fondo de la quebrada, el río grande cantaba con voz áspera.
Yo despreciaba al Kutu; sus ojos amarillos, chiquitos, cobardes, me hacían temblar de rabia.
-¡Indio, muérete mejor! ¡O lárgate a Nazca! ¡Allí te acabará la terciana, te enterrarán como a perro!
Pero el novillero se agachaba no más, humilde, y se iba al Witron, a los alfalfares, a la huerta de los becerros, y se vengaba en el cuerpo de los animales de don Froylán, al principio yo lo acompañaba. En las noches entrábamos, ocultándonos, al corral; escogíamos los becerros más finos, los más delicados; Kutu se escupía las manos, empuñaba duro el zurriago, y rajaba el lomo a los torillitos. Uno, dos, tres…cien zurriagazos; las crías se retorcían en el suelo, se tumbaban de espaldas, lloraban, y el indio seguía encorvado, feroz. Y yo me sentaba en un rincón y gozaba. Yo gozaba.
-¡De don Froylán es, no importa! ¡Es de mi enemigo!
Hablaba en voz alta para engañarme, para tapar el dolor que encogía mis labios e inundaba mi corazón.
Pero ya en la cama, a solas, una pena negra, invencible, se apoderaba de mi alma, y lloraba dos, tres horas. Hasta que una noche mi corazón se hizo grande, se hinchó. El llorar no bastaba; me vencían la desesperación y el arrepentimiento. Salté de la cama, descalzo, corrí hasta la puerta; despacito abrí el cerrojo y pasé al corredor. La luna ya había salido; su luz blanca bañaba la quebrada; los árboles rectos, silenciosos, estiraban sus brazos al cielo. De dos saltos bajé al corredor y atravesé corriendo el callejón empedrado, salté la pared del corral y llegué junto a los becerritos. Ahí estaba “Zarinacha”, la víctima de esa noche, echadita sobre la bosta seca con el hocico en el suelo; parecía desmayada; me abracé a su cuello; la besé mil veces en su boca con olor a leche fresca, en sus ojos negros y grandes.
-¡Ninacha, perdóname! ¡Perdóname, mamaya!
Junté mis manos y, de rodillas, me humillé ante ella.
-Ese perdido ha sido, hermanita, yo no. ¡Ese Kutu, canalla, indio perro!
La sal de las lágrimas siguió amargándome largo rato.
Zarinacha me miraba seria, con su mirada humilde, dulce.
-¡Yo te quiero, ninacha; yo te quiero! Y una ternura sin igual, pura, dulce, como la luz en esa quebrada madre, alumbró mi vida.
A la mañana siguiente encontré al indio en el alfalfar de Capitana. El cielo estaba limpio y alegre, los campos verdes llenos de frescura. El Kutu ya se iba, tempranito a buscar “daños” (9) en los potreros de mi tío, para ensañarme contra ellos.
-Kutu vete de aquí. En Visecas ya no sirves. Los comuneros se ríen porque eres maula.
Sus ojos opacos me miraron con cierto miedo.
-¡Asesino también eres, Kutu! ¡Un becerrito es como una criatura. ¡Ya en Viseca no sirves, indio!
-¿Yo no más, acaso? Tú también. Pero mírale al tayta Chawala: diez días más atrás me voy a ir.
Resentido, penoso como nunca, se largó a galope en el bayo de mi tío.
Dos semanas después, Kutu pidió licencia y se fue. Mi tía lloró por él, como si hubiera perdido un hijo. Kutu tenía sangre de mujer; le temblaba a don Froylán, casi a todos los hombres les temía. Le quitaron su mujer y se fue a ocultar después en los pueblos del interior, mezclándose con las comunidades de Sondando; Chacrilla … ¡Eres cobarde!
Yo sólo me quedé junto a don Froylán, pero cerca de Justina, de mi Justinacha ingrata. Yo no fui desgraciado. A la orilla de ese río espumoso, oyendo el canto de las torcazas  y de las tuyas , yo vivía sin esperanzas; pero ella estaba bajo el mismo cielo que yo, en esa misma quebrada que fue mi nido; contemplando sus ojos negros oyendo su risa, mirándola desde lejitos, era casi feliz, porque mi amor por Justina fue un “Warma kuyay” y yo creía tener derecho todavía sobre ella; sabía que tendría que ser de otro, de un hombre grande, que manejara ya zurriago, que echara ajos roncos y peleara a látigos en los carnavales.
Y como amaba a los animales, las fiestas indias, las cosechas, las siembras con música y jarawi, vivía alegre en esa quebrada verde y llena de calor amoroso del sol. Hasta que un día me arrancaron de mi querencia para traerme a este bullicio, donde gentes que no quiero, que no comprendo.
El Kutu en un extremo y yo en otro. Él quizá habrá olvidado: está en su elemento, en un pueblecito tranquilo, aunque maula, será el mejor amansador de potrancas, y le respetarán los comuneros. Mientras yo, aquí vivo amargado y pálido, como un animal de los llanos fríos, llevado a la orilla del mar, sobre los arenales candentes y extraños.
 (José María Arguedas)




FICHA DE LECTURA



I.  ANÁLISIS  LITERARIO
1. Título del cuento
2. Autor
3. Género literario
4. Especie literaria
5. Forma  literaria de composición
6. Corriente o escuela literaria
7. personajes principales
8. Los personajes secundarios
9. Espacio o ambiente
10.         Tiempo
11.         Hechos o Acciones  principales
12.         Tipo de narrador
13.         Tema central
14.         Argumento

II.  COMPRENSIÓN LECTORA
1. ¿Por qué el cuento se titula “Warma Kuyay”?
2. .Al comienzo del cuento, ¿qué le confiesa el niño Ernesto a la muchacha Justina?
3. ¿Qué responde la Justina al niño Ernesto?
4. ¿Cuál es la labor que desarrolla el Kutu en la hacienda de Viseca?
5. ¿Qué pensaba Justina del amor del niño Ernesto?
6. ¿Qué daño le hizo el hacendado Froylán a la bella Justina?
7. ¿Por qué Ernesto quiere matar al abusivo Froylan?
8. ¿Qué concepto tiene el niño Ernesto de los dueños de hacienda?
9. ¿Por qué el Kutu no puede vengarse del hacendado Froylán?
10.         ¿Por qué el Kutu azota salvajemente a los becerritos de la hacienda?
11.         ¿Cómo termina el cuento?

III.  Escribe el significado de las siguientes palabras
1.  jarawi
2.  mak tasu
3.  maula
4.  misti:
5.  paca-paca
6.  terciana:
7.  torcaza
8.  torillito
9.  tuya
10.          warma kuyay
11.         witron
12.         zurriago
13.         zurriagazo



jueves, 16 de julio de 2015

jueves, 16 de octubre de 2014

MATERIALES DE APOYO PARA LA EXPOSICIÓN ORAL.


MATERIALES DE APOYO PARA LA EXPOSICIÓN ORAL.

Desde la educación básica se les enseña a los alumnos a exponer temas en clase, primero aprenden a memorizar, luego a resumir y sintetizar para después mostrarles algunos trucos sobre cómo hablar en público; sin embargo, en muchas ocasiones los maestros olvidan una parte fundamental de este aspecto, el material de apoyo, pieza clave en la preparación de una exposición exitosa.
¿Por qué es importante el material de apoyo?
Es la parte visual del tema, con él se puede ejemplificar de mejor manera, además la mecánica de la exposición es más dinámica y acapara la atención fácilmente; por el contrario, si el material de apoyo es realizado y utilizado de forma incorrecta se corre el riesgo de distraer la atención del objetivo principal. Se debe tener un equilibrio, pero sobre todo, debe de estar relacionado con el tema y complementarse mutuamente.
Características básicas
El material de apoyo debe ser la base para el tema, por lo que debe de ser claro y fácil de comprender, sobre todo para el público al que esté dirigido; es importante que sea un material ordenado, bien estructurado en función del tema, de manera que vayan al mismo paso, y sobre todo, debe de ser práctico pues como lo dice su nombre, sirve como apoyo para una mejor explicación y que el tema pueda aprenderse.
Tipos de material
Existen diferentes tipos de materiales para apoyar una exposición, lo ideal sería abarcarlos todos para ilustrar y aprender el tema, sin embargo, muchas de estas exposiciones están limitadas por el tiempo, por lo que se aconseja elegir el tipo que más beneficios aporte en general.
Oral: además de la explicación por parte del ponente, se agregan grabaciones o lecturas complementarias al tema, no es muy aconsejado pues si no se tiene control del grupo, el interés puede desaparecer fácilmente.
Visual: generalmente utilizado como imágenes, esquemas, transparencias, diapositivas, videos y objetos. Es el más recomendado, pero debe utilizarse con moderación y acorde al tema.
Interactivo: comúnmente conocido como las dinámicas, relaja la tensión por parte de los ponentes y, si son alumnos, ayuda a que ellos experimenten estar a cargo de un grupo. Sirve además para que la audiencia pase de un estado pasivo a uno participativo.
Consejos para realizar material de apoyo
Investigación: Aunque el maestro le haya otorgado el tema al estudiante para que realice la exposición, siempre es importante realizar un poco más de investigación que sea complementaria y adecuarla en el material de apoyo. Si se debe elegir el tema o realizar la investigación por su propia cuenta, se aconseja que se tenga planeado qué tipo de material empleará para poder enfocar la investigación en ese aspecto.
Pizarrón o Rotafolio: en su utilización es clave usar marcadores de colores que puedan verse a distancia, algunos erróneamente recurren a marcadores con colores bonitos pero no se puede ver la información, no importa que sea monocromático, pero que la información sea visible. Se debe cuidar también el tamaño de la letra, si no se cuenta con buena caligrafía se puede recurrir a otra persona para su creación.
Diapositivas: éstas se aprecian mejor en un aula oscura, por lo mismo se debe tomar en cuenta no usar un fondo oscuro en las diapositivas pues creará un ambiente sereno que puede derivar en cansancio y sueño posteriormente. Al igual que en el rotafolio es fundamental utilizar colores que resalten, que los diseños sean lo más sobrio y acorde posible para no generar desconcentración.
Información: en cualquier tipo de material gráfico es importante destacar que no se debe plasmar mucha información, pues el público se perderá viendo las láminas saturadas y no las asimilará adecuadamente. Uno de los errores más comunes es leer directamente todo el material de apoyo, esto es poco práctico e incorrecto además se crea la impresión de no estar bien preparado. Lo ideal es memorizar algunos datos y apoyarse con el material y hacer comentarios y conclusiones al respecto.
Sugerencias sobre cómo utilizar el material de apoyo
Lenguaje: cuidar el tipo de lenguaje, no sólo tomar en cuenta al público, sino también al mismo ponente, quien debe consultar palabras desconocidas dentro del tema y nunca hablar o colocar en el material palabras que no se entiendan pues no tendrá un completo dominio del tema y se corre el riesgo de quedar en evidencia delante del público. No utilizar lenguaje distorsionado, incluso si el público es joven y se identifica con él, las faltas de ortografía nunca son justificadas.
Resumen: el resumen puede ser opcional y a petición del maestro o el público, sin embargo, siempre es bueno considerarlo porque es una manera de mantener a la audiencia concentrada y de seguir paso a paso la exposición por medio de un esquema o guía. Ahí mismo el público puede hacer anotaciones o se puede incluir parte del material en láminas, de hecho se utiliza para una mejor interacción entre el ponente y sus escuchas.
Interacción con el material: el material de apoyo no es un adorno, se debe usar adecuadamente, mostrarlo al público al mismo tiempo que se expone el tema. Se sugiere que durante la exposición se hagan anotaciones o señalamientos en el material, sobre todo si son rotafolios o transparencias, así se puede aprovechar para dar énfasis a datos o ideas principales.
Interacción con el público: para mantener el interés del público se recomienda darle dinamismo a la exposición, ya sea que el público participe leyendo el material de apoyo, preguntando datos ya conocidos o pidiendo opiniones de lo que ven en el mismo material. De igual forma como parte de la exposición se pueden incluir dinámicas que reafirmen el tema.
Materiales para las Exposiciones
El material de apoyo es esencial para dinamizar las exposiciones, debe estar estrechamente ligado con el orden de la misma.
Características
·         Debe ser empleado solo como apoyo
·         ser ordenado
Materiales visuales:
• Objetos: Pueden emplearse para ilustrar los temas de las ciencias naturales o sociales (mapas, plantas)
Material gráfico: se usan para demostrar relaciones entre datos estadísticos.
Barra: es útil para ilustrar datos comparativos.
Material pictórico: incluye fotografías, cuadros, pinturas y caricaturas, también dibujos, diagramas, organigramas, y mapas.
El diagrama: es para ilustrar el flujo en un proceso
El organigrama: muestra la estructura y funciones de una organización o de un departamento dentro de una organización.
Los mapas: se usan básicamente para presentar información histórica y geográfica.
Rotafolio: es un cuerpo en el que es posible colocar hojas grandes, previamente preparadas, o bien dibujar sobre ellas.
Computador: se usa para preparar, diseñar, y proyectar material de apoyo visual, por ejemplo: prezzi, power point, creador de presentaciones en Gmail
Preparar el material de apoyo audiovisual
Antes de elegir el material de apoyo audiovisual, es necesario decidir con qué finalidad se utilizará:
•Captar la atención del auditorio.
•Facilitar la comprensión de la información.
•Utilizarlo como guía o esquema de la exposición con el fin de no alejarse del tema que se está tratando.
•Utilizarlo como guía o esquema de la exposición con el fin de no sobrepasar el límite de tiempo.
•Desplazar el foco de atención, de manera que el emisor no sea siempre en centro de la exposición.
 
Los materiales de apoyo más frecuentes son las fichas (de uso personal), un esquema escrito (destinado al auditorio), la pizarra tradicional, el diaporama o presentación en Power point. Sea cuál sea el material que se utilice en la exposición oral, hay que tener en cuenta:
•Las fichas, el esquema, las diapositivas deben recoger las ideas principales de la exposición en el orden que éstas se presentan al público.
•Hay que hacer constar en el proyecto definitivo de la exposición los apoyos audiovisuales que se utilizarán.
Fichas
Aunque se haya escrito el texto completo de la exposición, es conveniente utilizar, durante la presentación, un resumen del mismo en que consten las ideas más importantes con el fin de evitar una lectura del texto, que resulta siempre aburrida para el auditorio.
ü  Es aconsejable utilizar fichas de cartulina para redactar este resumen.
ü  En cada ficha se debe escribir sólo una idea principal y las ideas secundarias que de ella dependen.
ü  Es conveniente subrayar o destacar, en cada ficha, las palabras clave.
ü  Conviene, también, destacar en cada una de estas fichas si el texto va acompañado de una ilustración a de una diapositiva.
ü  Hay que clasificar y numerar las fichas según el orden de la presentación.
El contenido de estas fichas puede ser el mismo que se utilice en el diaporama de la presentación o el del resumen (guía) que se entregue a los asistentes.
Texto escrito
A veces, es conveniente entregar al público un índice o esquema de los contenidos que se van a tratar, a fin de que éste pueda seguir fácilmente la exposición.
Si se hace así, conviene tener en cuenta los siguientes consejos:
ü  Entregar la documentación a todos los asistentes antes de empezar a hablar.
ü  Dejar a disposición de los asistentes la documentación, para que no tengan que moverse por la sala mientras se desarrolla la exposición.
ü  Repasar la corrección lingüística del texto antes de hacer fotocopias del mismo.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que el público agradece recibir documentación relacionada con una presentación que le ha gustado o interesado especialmente. Esta documentación puede contener el esquema, el resumen de un aspecto especialmente relevante, una cita textual que se haya utilizado en la exposición, una tabla, imágenes, etc. Si se decide entregar documentación de estas características, conviene tener en cuenta estos consejos:
ü  Entregar la documentación al final de la exposición, para evitar que el público se dedique a leer en lugar de escuchar.
ü  •Advertir al público que esta documentación está disponible.
Pizarra
Habitualmente, las presentaciones escolares se realizan en un aula en la que hay una pizarra, ésta puede utilizarse para anotar en ella el esquema o índice de la exposición.
Diapositivas
Las diapositivas, especialmente las presentaciones hechas con del programa PowerPoint, es el apoyo visual más frecuente en la actualidad.
Conviene no poner todo el énfasis en los aspectos técnicos de esta herramienta, ya que lo que realmente importa es el contenido de la exposición y la capacidad de interesar al público.
Si se utiliza este medio, hay algunos consejos que pueden ser útiles:
En cuanto a su utilidad:
ü  El emisor puede utilizar las diapositivas como un esquema o guía de la exposición oral, se trata de un resumen de la exposición y una ayuda para recordar las diferentes partes de la misma.
ü  Las dispositivas son también un esquema o  guía para el receptor
ü  Las ilustraciones, esquemas y gráficos deben estar encaminadas a facilitar la comprensión de la información que se transmite verbalmente (no la sustituyen).
En cuanto al texto de las diapositivas:
ü  Todas las diapositivas deben tener título (normalmente la idea que presentan)
ü  Es necesario utilizar frases cortas. Una idea debe ser presentada en una sola línea.
ü  Los expertos aconsejan que cada línea conste de seis palabras y que, en una diapositiva, haya un máximo de seis líneas.
ü  En el texto no puede haber errores ortográficos.
En cuanto al número de dispositivas:
ü  Conviene que las diapositivas sean breves, que haya tantas diapositivas como ideas principales se presentan en la exposición.
ü  •Es importante numerar las diapositivas.
ü  En cuanto al aspecto de las diapositivas:
ü  Es importante mantener el mismo estilo de diapositiva a lo largo de toda la presentación (colores, fondo, estilo de letra, tipo de ilustración, etc.).
ü  Es mejor que el color del fondo sea claro.
ü  Si se elige una imagen como fondo de la diapositiva, conviene que ésta contraste con el color de las letras.
ü  Las palabras clave de cada diapositiva se pueden destacar utilizando un color diferente al resto del texto.
ü  Hay que utilizar tipos de letra que faciliten la lectura.
ü  Es mejor eliminar información de una diapositiva que reducir el tamaño de la letra.
ü  Evitar el exceso de imágenes y "elementos decorativos" (divierten al creador pero distraen la atención del receptor o lo confunden)
ü  Es conveniente utilizar sólo las imágenes necesarias para facilitar el seguimiento de la exposición. No es necesario que aparezca una ilustración en cada diapositiva.
ü  Algunas imágenes necesitan ser comentadas.
ü  Es aconsejable que el tamaño de las imágenes no supere el del texto de las diapositivas (salvo en algunos casos, como en la presentación de una obra de arte, de un dibujo técnico, etc.).
ü  Conviene no abusar de las animaciones, especialmente de los efectos de transición.
Cuestiones generales
Conviene proyectar las diapositivas sobre una pantalla antes de la exposición oral para comprobar si las diapositivas se pueden leer (pueden surgir problemas que en la pantalla del ordenador no se habían detectado).

domingo, 8 de junio de 2014

Los determinantes